Contar para sanar.
Durante mucho tiempo guardé silencio, pero un día entendí que el silencio no me protegía; me encadenaba y que la única forma de recuperar mi voz era usarla.
Así nació Contar para sanar.
No como un acto de valentía, sino como un acto de honestidad conmigo misma. En sí, no es una denuncia, sino un proceso de reconstrucción. No busca señalar culpables, pero si acompañar a quienes han vivido algo parecido y aún no encuentran palabras.
En esta serie comparto y compartiré partes de mi vida que me marcaron profundamente.
Esta es la historia de la mujer que soy hoy: una mujer que mira hacia atrás con compasión, no con vergüenza; con fuerza, no con miedo; con la certeza de que sanar no es olvidar, sino resignificar.
Cada capítulo que encuentres aquí es una pieza de un camino que recorre la memoria, para dar un paso hacia la libertad.
Si estás leyendo esto, gracias por acompañarme.
Gracias por abrir tu corazón a historias que no siempre serán fácil, pero que son necesarias.
Espero que, de alguna manera, estas palabras te encuentren, te abracen y te recuerden que no estás sola o solo.
Contar también es sanar. Y sanar, a veces, empieza con una sola voz que se atreve a hablar.


Comentarios
Publicar un comentario